Febrero es el Mes del Corazón Americano

Durante el Mes del Corazón Americano, quienes formamos SOMOS queremos animar a todo el mundo a adoptar hábitos beneficiosos para la salud del corazón con el fin de prevenir enfermedades cardiacas. El tipo de enfermedad cardiaca más común en Estados Unidos es la arteriopatía coronaria, la cual afecta el riego sanguíneo hacia el corazón y
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Sneaky Vegetables

Sometimes even as adults we don’t want to eat the healthiest options. For instance, I know kale is a beneficial addition to any meal since it’s low in calories, high in fiber, and has zero fat, but I just cannot bring myself to eat it often. However, it’s important to keep in mind that vegetables
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Every Day is a New Opportunity

After all, we are creatures of habit, and old habits are hard to break. Our brain is so complicated! How else to explain our impulse – that urge to eat crispy French fries and a juicy double cheeseburger when we visit a McDonald’s, or to gobble down the freshly baked goods my colleagues often bring to work – despite knowing it goes against our own self-interest? Our brain is activated by these temptations because they signal reward. And we crave reward and comfort. But, I had to get back on track. Luckily, I had the tools to make it happen. No guilt trips this time around. I know the brain can be retrained. I had to change my environment, my routine, and repeat, repeat, repeat, to let the new cues do the work.

Cada día es una nueva oportunidad

somos criaturas de hábito, y los viejos hábitos, aunque malos, son muy difíciles de superar. ¡Nuestro cerebro es tan complicado! Si no, ¿cómo explicar el impulso que nos lleva a comer una ración grande de papitas fritas y un cheeseburger doble cuando vamos a McDonald’s, o a devorar los postres recién horneados que trae una colega incluso sabiendo que atentan contra nuestros propios intereses? Nuestro cerebro se activa con estas tentaciones porque las mismas dan señal de recompensa. Y a los humanos nos encanta la recompensa y la comodidad. Pero tenía que volver a entrar en camino. Por suerte, tenía las herramientas para intentarlo. Esta vez no me sentía culpable. Sé muy bien que el cerebro puede ser reentrenado. Necesitaba cambiar mi ambiente, mi rutina y repetir, repetir y repetir hasta que entrara en el sistema.