Prevención de la diabetes: sonar la alarma a tiempo

 

Denisse Oller

por Denisse Oller

Pese al frío, la gente comenzó a llegar desde muy temprano. Cuando por fin abrieron las puertas, mujeres y hombres de todas las edades inundaron el laberíntico segundo piso del Jacob Javits Center para visitar la exhibición anual de la American Diabetes Association. Afuera, cientos de personas hacían fila para inscribirse, segura estoy que todos buscando respuestas sobre la diabetes. Y es que en Estados Unidos 1 de cada 11 personas padece de diabetes, la séptima causa de muerte en el país.

Fui invitada a este evento como Maestra de Ceremonia y como uno de los chef que participaría en la demostración Comer Sano, en la que ocho expertos prepararon sabrosos platos, todos recomendables para personas con diabetes. Los asistentes pudieron probar muestras de esos platos, acompañadas siempre de consejos sobre alimentación. En un momento de receso, María, una señora de la audiencia, se me acercó con su hijo. Me contó que tanto ella como su hijo padecían de diabetes y que ella no encontraba manera de que el joven dejara de comer comida basura, y como resultado estaba muy pasado de peso.

Conversamos un buen rato. Ella tenía muchas preguntas. Le di consejos sobre el plan de nutrición DASH y los hábitos de alimentación de los niños. Le aseguré que DASH es fácil de adaptar a la cocina latina, porque este plan es rico en frutas, vegetales, granos, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa (a la vez que reduce el consumo de azúcar, sodio y carnes rojas grasosas), por lo que ella podría preparar muchas recetas deliciosas. Le comenté que seguir el plan DASH le ayudaría a perder peso, que es muy importante para controlar la diabetes, y reducir los niveles de A1C y glucosa en la sangre. Le sugería que visitara el quiosco de Advocate Community Providers, donde mis colegas estaban repartiendo materiales educativos sobre DASH, así como frutas y agua. Al escuchar esto, María me dio las gracias y se llevó a su hijo corriendo por el pasillo rumbo al quiosco. No la vi más.

Al igual que María y su hijo, 29 millones de estadounidenses sufren de diabetes. Más aun, una de cada cuatro personas que padecen de diabetes, no lo sabe.

Pero las cifras alarmantes no acaban ahí: unos 86 millones de adultos – más de uno de cada tres adultos en los Estados Unidos– tiene prediabetes, lo que significa que sus niveles de azúcar en la sangre son más altos que lo normal pero no tan elevados como para clasificarlos de diabetes tipo 2. El peligro está en que si no cambian su dieta, pierden peso y llevan a cabo actividades físicas, 15 de cada 30 personas con prediabetes desarrollarán la diabetes tipo 2 en menos de cinco años.  Aunque la diabetes no tiene cura, se puede prevenir, controlar y revertir.

El 28 de marzo es el Día de Alerta de la American Diabetes Association, diseñado para que la gente tome conciencia de los riesgos de la diabetes tipo 2 y para incentivar a la población a que se hagan la prueba de riesgo de la diabetes Type 2 Diabetes Risk . También se busca que las personas participen en actividades en el centro de trabajo para que aprendan cómo revertir los riesgos de diabetes.

Hay que tomar la iniciativa, preguntarle a su doctor todo lo necesario acerca de USTED y exigir respuestas. Después de eso, prométase a sí mismo y a su familia, tener un estilo de vida más activo y comer más sano. En las próximas 24 horas, se diagnosticarán 4,660 nuevos casos de diabetes y más de 130 personas desarrollarán insuficiencia renal a causa de la diabetes. La diabetes no espera. ¿Qué está esperando usted?