Protege tu piel este verano

[avatar user=”dponieman” size=”thumbnail” align=”left” link=”https://somoscc.wpengine.com/who-we-are/diego-a-ponieman”]por Diego Ponieman M.D., M.P.H.[/avatar]

El sol brilla y las calles están cada vez más cálidas, lo que para todos nosotros significa que el verano está a la vuelta de la esquina. Esta estación del año es propicia para realizar actividades al aire libre y para tomar el sol. Pero, ¿sabías que debes proteger tu piel con algo más que un bloqueador solar cada vez que salgas a la intemperie?

En virtud de que mayo es el Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Piel, es importante explicar el peligro que entraña la radiación ultravioleta (UV) y entender cómo debes protegerte a ti y a tu familia este verano.

De acuerdo a la Sociedad Estadounidense de Cáncer, el tipo de cáncer más común es el de piel. De hecho, en Estados Unidos se diagnostican más casos de cáncer de piel cada año que todos los demás tipos de cáncer en conjunto, y el número de casos ha venido aumentando desde las pasadas décadas. La mayoría de los cánceres de piel son causados por una exposición excesiva a los rayos UV irradiados principalmente por el sol, pero algunos también se deben a fuentes artificiales, como las camas de bronceado y las lámparas de sol.

La buena noticia es que hay mucho que puedes hacer por tu cuenta para protegerte de los rayos UV, y también para detectar a tiempo el cáncer de piel para tratarlo de manera efectiva.

He aquí algunos consejos sobre cómo tú y tu familia pueden evitar dañarse con el sol este verano:

  • Usa bloqueador solar. Considera a los bloqueadores solares como la base de tu plan de protección ante el cáncer de piel. Idealmente, un adulto medio debe usar alrededor de 1 onza de bloqueador solar —o lo suficiente para llenar una copa de licor— para cubrir sus brazos, piernas, cuello y cara. El bloqueador solar debe volverse a aplicar al menos cada 2 horas para mantener activa su protección.
  • Usa sombreros y otras prendas que protejan la piel. Un sombrero con una visera o ala de 2 a 3 pulgadas de ancho es ideal porque protege zonas que suelen quedar expuestas a una intensa radiación solar. Además, usa ropa para proteger tu piel. Las blusas o camisas de manga larga, los pantalones o las faldas largas cubren la mayor parte de la piel y son prendas muy protectoras, así como los colores oscuros y las telas de tejido muy cerrado. Algunas telas también bloquean la luz UV y son especialmente efectivas si estás mucho tiempo en la intemperie al mediodía, cuando los rayos solares son más intensos.
  • Usa gafas para sol. Las gafas bloqueadoras de luz UV son importantes para proteger la delgada y sensible piel que rodea los ojos, así como los propios ojos.
  • Aprende más sobre el cáncer de piel. Busca otras fuentes de consulta u obtén más información en la página web de la Sociedad Estadounidense de Cáncer sobre prevención del cáncer de piel y su detección oportuna.
  • Conoce la historia médica de tu familia y su riesgo para contraer cáncer de piel. Las personas de piel clara, cabello rubio y con lunares son más propensas a contraer este tipo de cáncer.
  • Evita cualquier tipo de cama bronceadora y no uses equipos artificiales de bronceado. Las lámparas bronceadores suelen irradiar rayos UVA y también UVB. Ambos pueden causar daños dermatológicos de largo plazo y pueden contribuir al desarrollo del cáncer de piel.
  • En los días nublados, los rayos UV también pueden representar un riesgo, así que protege tu piel aun si el día no está soleado.

Por último, permanecer simplemente a la sombra es una de las mejores formas de limitar tu exposición a los rayos UV. Y recuerda que si vas a estar bajo el sol, ponte una camisa de mangas largas, úntate un bloqueador solar, cúbrete con un sombrero ancho y no olvides las gafas ¡para asegurar tu máxima protección este verano!