¿Cuándo fue la última vez que hizo estiramiento?

[avatar user=”doller” size=”thumbnail” align=”left” link=”https://www.somoscommunitycare.org/who-we-are/denisse-oller/”]por Denisse Oller[/avatar]Una mañana intenté hacer un par de ejercicios de estiramiento en casa. Había visto en la tele a unas mujeres de mi edad súper ágiles y muy en forma que se estiraban hasta tocarse los dedos de los pies, con una gracia y ligereza como si estuvieran en sus veinte. Al verlas, pensé, “yo, que me he cuidado toda la vida, he comido sano, ido al gimnasio, camino largas distancias y de niña tomé clases de ballet, pues debería intentar estirarme un poco”.

Y ahí choqué con la realidad. Esa idea que tenía de mí misma pertenecía al pasado. Ahora estaba más bien oxidada. Si quería hacer ejercicios de estiramiento y agilizar mi cuerpo, tendría que empezar de nuevo. Demasiados años sentada al escritorio, mirando a la computadora, escribiendo noticias, contestando e-mails, de reunión en reunión, ordenando el almuerzo desde mi escritorio para comerlo ahí mismo, sin apenas pararme unos minutos para caminar y/o relajarme habían dejado su marca en mi cuerpo. Ahora, no había manera de que pudiera tocarme mis pies ni rascarme la espalda.

Por suerte, mi amigo que es entrenador profesional, insistió en que hiciéramos ejercicios de estiramiento antes de iniciar cualquier sesión de ejercicios. Al principio mostré resistencia, pero terminé cediendo. Las primeras semanas no fue fácil, pero con el tiempo empecé a notar la diferencia. Ahora me encuentro más ágil, me puedo tocar los pies, rascarme la espalda y me he entusiasmado con la idea de hacer estos ejercicios de estiramiento cada mañana, al mediodía y hasta por la noche. Gracias a esto he recuperado mi movilidad, no siento dolores de espalda y he logrado detener el reloj. Ahora me siento más joven y atractiva.

Cuando hablamos de estar en buena forma física, frecuentemente centramos nuestra atención en un plan de ejercicios o en empezar una nueva dieta. Sin embargo, es importante también tener en cuenta los beneficios que obtenemos con algo tan simple como estirarnos para ayudar a equilibrar nuestra rutina de ejercicios. Como sabemos, con la edad perdemos flexibilidad, nos volvemos más lentos para todo, con lo cual nos vamos acostumbrando a una vida más sedentaria que trae como resultado la acumulación de grasas. Estirarnos mejora nuestra flexibilidad, y al hacerlo ganamos movilidad, reducimos los riesgos de lesionarnos y obtenemos otros beneficios que también contribuyen considerablemente a nuestra salud en general.

Los beneficios de hacer ejercicios de estiramiento son muchos y lo mejor de todo es que pueden hacerse en cualquier momento y lugar –en una silla, en el metro, en un receso en el trabajo– por lo que no tenemos excusas para no hacerlos.

Sin embargo, aunque son ejercicios sencillos hay que tener presente que también podemos cometer errores al implementar nuestra rutina. Por lo general, mucha gente empieza a hacer estos ejercicios sin tener en cuenta que hay que ir incrementando la intensidad de manera gradual. Si empezamos con estiramientos más intensos nos podemos lesionar. Por ello es importante tener en cuenta unas reglas básicas de manera que el estiramiento se nos haga sencillo, efectivo y parte de nuestra rutina cotidiana. Aquí les dejo algunos consejos de cómo estirarnos con efectividad y sin lastimarnos:

  • Unos ejercicios de calentamiento ANTES de empezar: Puede parecer una contradicción ya que generalmente pensamos en hacer algo de estiramiento antes de empezar la rutina de ejercicios, pero no lo es. Estirar directamente los músculos de las piernas cuando están fríos, antes de ejercitarnos puede lesionarlos. Lo ideal es calentar un poco, ya sea caminando o trotando por unos minutos, o si planea hacer una rutina más intensa, haga esos estiramientos cuando termine de ejercitarse para que los músculos se vayan relajando poco a poco.
  • Tómese su tiempo y respire: Los ejercicios de estiramiento no deben hacerse corriendo. El estiramiento es una rutina que debe tomarse como una especie de meditación física, por lo que recomiendo que sostenga la posición de estiramiento durante unos 30 segundos y respire profundamente. La clave para el estiramiento es ir despacio y consistente, por lo que sugiero que se dé su tiempo para estirarse y se enfoque en ejercitar delicadamente.
  • Pare antes de lastimarse y mantenga el equilibrio: El dolor es un buen indicador de que su cuerpo no está feliz. ¡No se estire hasta sentir dolor! Usted querrá sentir el estiramiento y experimentar alguna que otra resistencia, pero no intente forzar su cuerpo hasta el punto de pueda lesionarse. Escuche a su cuerpo y haga una pausa cuando haya alcanzado el límite. Recuerde, no es una competencia. El estiramiento es un proceso y lleva su tiempo alcanzar la flexibilidad deseada. Sea paciente, y en vez de forzar una figura, enfóquese en hacer el estiramiento de manera que beneficie ambas partes de su cuerpo. Los beneficios ya vendrán solos.
  • Guía para principiantes: Visite este enlace para obtener unos ejercicios básicos de estiramiento para empezar su rutina que le llevará a incrementar su flexibilidad y movilidad.

Ahora que ya tiene estos consejos, se puede ejercitar con confianza. Comience poco a poco durante su jornada laboral –incrementará el flujo sanguíneo y le estimulará mental y físicamente. Además, este estiramiento le proporcionará un receso, aunque sea corto del estrés laboral, cosa que su cuerpo y mente agradecerán. Recuerde que los beneficios del estiramiento no llegan inmediatamente, toma tiempo y requiere de mucha consistencia. Pero si es consistente con su rutina y va aumentando la intensidad ligeramente con el tiempo, en un par de meses ¡notará los beneficios!

 

https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/fitness/in-depth/stretching/art-20047931

https://www.cdc.gov/family/minutes/tips/takeabreak/index.htm

https://www.ors.od.nih.gov/sr/dohs/HealthAndWellness/Ergonomics/Pages/exercises.aspx